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La Casa Azul, revolucionando los prejuicios El último disco de La Casa Azul ha atrapado por igual a seguidores de Animal Collective que a fans de L Kan. Escéptico y prudente, Guille Milkyway parece más preocupado por cosas importantes, como su próximo proyecto o la evolución de Leo Messi. Tu disco ha gustado a un arco de público amplísimo. ¿Eres consciente? Acostumbro a ser escéptico con este tipo de cosas, y en esta ocasión mi respuesta no va a ser diferente. Podría decir lo de siempre: que cuando uno se dedica a la música, o a cualquier otra cosa, que cuanta más gente consigas conectar con lo que tú haces, mejor, pero soy consciente de que lo que hago nunca llegará a ser masivo. Si en ocasiones sube o en ocasiones baja, pues no pasa nada. Yo me limito a hacer mis canciones y a vivir de lo que me gusta. Cierta alegría, qué duda cabe, de que más gente se sienta identificada con lo que haces. En cualquier caso, aunque seas prevenido, así es, al menos por ahora. ¿Dirías que has hecho algo diferente a otras veces, de una manera más o menos consciente? Porque “La revolución sexual” es mucho más directo que tu anterior obra, más rico diría yo. Es difícil juzgar tu propia obra. Tiendo a ser muy autocomplaciente conmigo mismo. Lo que no hay seguro es ningún cambio premeditado. Tú has dicho que es más rico, pero yo en cambio lo considero más introspectivo, aunque curiosamente un poco más artificial, más producido. Lo llamativo sin duda es que el hecho de hacerlo un poco más artificioso puede haber propiciado que le llegue a más gente. La verdad es que son cosas que uno no puede llegar a controlar. No obstante, yo creo que este disco está en las mismas coordenadas que el anterior (el EP es aparte). Hace un tiempo, y a raíz del fenómeno Happiness, te leí en una entrevista una declaración que me llamó mucho la atención. Decía que, si ese vídeo llamaba tanto la atención era justamente porque el país no andaba maduro en temas de sexo. ¿Has querido profundizar en este concepto con el disco y, especialmente, con el primer single? De hecho, el vídeo tampoco es muy sexual... No... ni el disco... ni La Casa Azul tampoco es muy sexual (risas). La liberación sexual nos acerca a un mundo nuevo en el sentido de que cuando eso se produce uno ve las cosas de otra manera y se le abren universos distintos a los que tenía con anterioridad, y yo creo que eso sí sucede con los discos de La Casa Azul: Cuando uno no ve salida a algunas cosas, se ve sumergido en la misma rutina diaria y se ve atrapado por las penurias vitales y, de pronto, se produce un golpe de efecto que facilita el salto al mundo mejor... pues eso me gustaría que fuera La Casa Azul, una de las cosas que contribuyen a ese salto. ¿Te gustaría decirnos los apellidos de las divas que nombras en “Esta noche sólo cantan para mí” o prefieres que sea el público el que haga el juego e investigue? ¡Pues claro! Blossom Deary, que es una cantante de jazz -aunque probablemente los puristas negarían esta definición- a quien admiro mucho por ser medio maldita y estar en tierra de nadie; Nina Simone que, ufff, es lo infalible para esos momentos en los que uno se encuentra con las sensaciones a flor de piel... Kirsty MacColl, Karen Carpenter, Astrud Gilberto y Dusty Springfield. Creo que no me dejo ninguna. Sobre todo, son cantantes que, en noches de esas en las que uno está sumido en las problemas le salvan un poco la vida, y a mí me ha sucedido con éstas como con otros muchos artistas. Yo creo que manifiestas una gran cultura musical. Así pones un poco en evidencia a todos aquellos que piensan que lo que haces es fácil. El otro día, mientras escuchaba justo esta canción alguien me preguntaba si es que todavía me interesaba el ñoña pop. Me pareció una cuestión vacua. ¿Crees que esa etiqueta significó algo alguna vez? Sí, lo estoy consiguiendo. Lo tenía que hacer, porque entras en una espiral absurda de hablar de cosas que no le interesan a nadie, empezando por mí y continuando por el público. Claro que, por otro lado, creo que es normal. El escenario para mí es un sitio donde no me siento a gusto, donde de repente veo que soy el centro de atención de la gente que está en ese momento allí y siento la necesidad de justificarte de algún modo. Supongo que proviene de cierta inseguridad, pero no debo hacerlo porque nadie lo espera. La gente lo único que busca cuando va a un concierto es sentirse bien y olvidar un rato de la crudeza de la vida. Hablar de todo esto rompe la magia del directo y no es justo. A pesar de todo, creo que te has ganado el respeto de muchas firmas que no son tan consideradas con otros grupos de tu generación. ¿Por qué crees que esto? Me pones en bandeja un tema sobre el que no tenía previsto preguntarte. El de la cantidad de gente que no le da valor a la música y pretende tenerla gratis. Lo malo del sistema capitalista que nos envuelve es que la gente ha tendido a asociar el valor de las cosas con su valor de mercado. Entonces es obvio que cuando algo deja de tener valor de mercado, como es la música en este caso, se le asocia una pérdida de valor propio, pero yo creo que no es eso. Lo malo es que seguimos inmersos en el mismo sistema agresivo y hay unas cosas que sirven para unos y para otros no. En un mundo ideal, desde luego esa asociación no existiría. De todos modos, creo que estamos en un momento de impasse y que dentro de unas décadas será visto como el de la transición de un modelo de negocio a otro. Claro que hay músicos más perjudicados que otros, igual que hay compañías más perjudicadas que otras. Y, al contrario de lo que mucha gente piensa, yo creo que las grandes siempre van a resistir mejor este tipo de embates que las pequeñas, porque siempre van a poder diversificar, pero un sello indie tiende a trabajar en lo que le gusta y la capacidad de maniobra es más limitada. Para mí, es malísimo porque yo me siento más cómodo grabando discos que encima de un escenario, pero está claro que vendiendo discos no se gana uno la vida. Pero bueno... ya veremos por qué sitio insospechado encontramos la salida. Tú no te puedes quejar demasiado. Las cinco mil copias del vinilo de "La Revolución Sexual" han volado. Pues no lo sabía. Es que, por muchas que vendas, siempre son pocas. Yo reconozco que compro mucha menos música que hace unos años. Ahora se compra o por romanticismo, impulso o gratitud, pero menos, está claro. ¿Está previsto algún nuevo single? Ahora mismo estoy grabando una canción nueva para un single del disco. Aunque tampoco está muy claro el formato. El single hoy en día es un formato comercialmente muerto en el circuito underground. Se sacan por gusto más que nada, por melomanía o fetichismo. Claro, pero quien dice single, dice darle impulso a alguna otra canción a través de un vídeo, por ejemplo Es posible que haya un par de vídeos más, pero es lo de siempre. Hacer vídeos es complicado, porque es caro. A mí me encantan y le doy bastante importancia (más que a los directos) por la imagen que permite transmitir del grupo. Habrá probablemente alguno de “Esta noche sólo cantan para mí” y de “La nueva Yma Sumac”, de manera que uno sería más japonés y otro más estándar. El abandono de los colores por el blanco, ¿es cosa tuya? Estos temas los hablamos un poco entre todos. Desde Luis y Montse, en Elefant, Gregorio Soria, que es el diseñador gráfico que siempre trabaja conmigo, y yo. Tenía en mente que quería algo muy plástico, algo desnaturalizado, inerte... ¡espacial! Lo que sí que me gusta siempre es crear ambientes irreales. ¿Cómo llevas el directo? Me has insinuado que sigues sin encontrarte especialmente a gusto, pero los conciertos están saliendo bien Cambiando de tema, ¿has barajado alguna vez la posibilidad de cantar en catalán? Bueno, es que yo he cantado en catalán muchas veces con otros grupos antes de La Casa Azul. Al idioma tampoco le doy tanta importancia. Así como tengo un proyecto muy claro a lo largo de este año, como es la grabación del nuevo disco de Milkyway, que probablemente la mayor parte será en inglés, pues no descarto cantar en catalán en cualquier ocasión porque es mi otra lengua materna y me siento muy cómodo cantando en ella. En fin, pero ya se sabe... es muy triste que te identifiquen con una cosa o con otra simplemente por cantar en un idioma determinado. Dime si, musicalmente, te ha llamado algo especialmente la atención o si estás esperando algo con ilusión Suelo ser algo despistado con la actualidad, pero el último disco de Astrud me pareció espectacular; por otra parte, me encanta el Señor Mostaza y espero con muchas ganas el próximo disco de Tachenko. Lo que sí sigo muy de cerca son las novedades de los sellos indies japoneses (risas) pero eso aquí es algo más minoritario, claro... Aquí estamos más con Suecia que con Japón, creo. Suecia, desde luego, da muchos frutos a nivel de grupos increíbles de pop. En Japón hay grupos buenísimos, pero aparte de ser un mercado muy cerrado, yo creo que está asociado a un punto de artificialidad que a mucha gente le asusta. ¿Crees que Ronaldinho está acabado? [Responde sin inmutarse] No, yo creo que está en otra etapa de su carrera, y que en el momento menos pensado reaparecerá y hará partidos increíbles. De todos modos, ni antes era tan bueno, ni ahora tan malo. No creo que sea comparable a un Messi. Cosas de la prensa otra vez. Es que la selección... ¡Qué pereza! Nunca he sido muy fan, pero es que ahora... Tanta desidia... y ahora, con lo que hay... Luis Aragonés, Albelda... Lo de siempre. Te dan ganas de cambiar de canal. ¿Qué prefieres? ¿Ir a Eurovisión o ponerle letra al himno? ¡Por supuestísimo, escribir canciones para Eurovisión! De entrada, el himno no me gusta, pero es que creo que lo único bueno es que no tiene letra, porque las letras de los himnos se vinculan a hechos que no gusta recordar, así que no entiendo nada de lo que están organizando. Puedes verla AQUI |
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